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«¿Cuántos premios menores hay y cuánto reparten?» La pregunta se hace casi siempre mirando el sorteo entero, y así contestada no sirve de nada: lo que un titular necesita saber no es cuántas casillas existen, sino cuántas puede llevar el papel que tiene delante. Y ahí la respuesta cambia de forma, porque un mismo décimo puede sumar más de una y porque la mayoría de los errores de enero consisten en dejar de contar demasiado pronto. Este repaso hace el recuento hacia dentro, sobre el propio título, y vale igual para el papel comprado en un mostrador de Lérida (Lleida) que para quien prefirió comprar Lotería de Navidad por internet en Lérida.

Las cifras de partida son dos y conviene tenerlas a mano. La pedrea está dotada con 1.000 euros por serie, que son 100 euros al décimo. El reintegro devuelve 20 euros por décimo y se decide por la última cifra. Con esas dos referencias ya se puede hacer el recuento propio.

Recuento cero: el décimo que no lleva ninguna casilla

Es el resultado más frecuente y también el único que no admite prisa, porque afirmarlo exige haber mirado todo. Un décimo sin premio no es el que no aparece en las tres primeras líneas de la lista: es el que no aparece en ninguna, incluidas la pedrea, las aproximaciones a los números anterior y posterior de los tres primeros premios, las centenas y la última cifra.

La diferencia entre «no está premiado» y «no lo he encontrado» es toda la diferencia que hay, y no se resuelve con más memoria sino con más lectura. Por eso este recuento empieza en cero y no en uno: hasta que el cero está confirmado, no hay nada que contar.

Recuento uno: la casilla que aparece sola

La situación normal cuando hay algo es que aparezca una sola casilla, y lo más probable es que sea de las menores. Cien euros por un título de veinte no cambian la vida de nadie, pero son la cantidad que de verdad acaba encima de la mesa la mayoría de las veces que acaba alguna, y se cobran sin activar apenas trámite: son importes que los puntos de venta abonan habitualmente, sin necesidad de pasar por una entidad financiera.

El reintegro solo tiene un matiz que conviene decir en voz alta: devuelve exactamente lo pagado, así que deja al titular donde estaba. Aun así caduca a los tres meses del sorteo como cualquier otro premio, y esa es la razón por la que una parte de lo que se queda sin reclamar corresponde justamente a esta casilla. En Lérida, igual que en el resto del país, lo que decide ese abandono no es ninguna circunstancia local, sino el tamaño de la cifra frente a la molestia de ir a por ella.

Aquí está el motivo por el que este recuento se hace sobre el papel y no sobre el sorteo. El reintegro se decide con una sola cifra y los demás premios con el número completo o con una parte de él, de modo que no compiten entre sí: un título puede llevar pedrea y reintegro a la vez, y también puede sumar el reintegro a una centena o a una aproximación. Nadie avisa de esa acumulación, porque el listado no está escrito por títulos sino por casillas.

Por eso encontrar un premio no autoriza a cerrar la lista

El fallo típico no es no mirar: es dejar de mirar al primer acierto. Quien encuentra su número en la pedrea da la comprobación por terminada y no llega a la última cifra; quien encuentra el reintegro supone que ya no puede haber nada más. La comprobación termina cuando se han recorrido todas las casillas, no cuando aparece la primera, y ese principio vale exactamente igual al comprar Lotería de Navidad por internet en Lérida que con el papel en la mano.

Las casillas que casi nunca entran en el recuento propio

Por encima de la pedrea el cuadro se vuelve muy corto de contar. Hay ocho quintos premios, dotados con 60.000 euros por serie, que son 6.000 euros al décimo, y dos cuartos, de 200.000 euros por serie, que son 20.000 euros al décimo. Son cantidades importantes y siguen sin cruzar ninguna frontera fiscal: los premios superiores a 40.000 euros tributan al 20 % sobre el exceso, y ni los 20.000 de un cuarto ni los 6.000 de un quinto llegan a ese umbral, así que se cobran íntegros. Atribuirles retención es uno de los errores que más se repiten, y no lo corrige ningún canal: quien resuelve comprar Lotería de Navidad por internet en Lérida recibe exactamente el mismo importe que quien pasó por un mostrador.

Lo que sí cambia en estas dos casillas es el sitio: las cuantías altas se cobran a través de entidades financieras colaboradoras, que solicitan la documentación que cada una tenga establecida, y conviene preguntarla antes de desplazarse en lugar de darla por sabida.

El techo del recuento menor y el escalón que viene después

El recuento propio tiene un límite claro, y está en el punto donde el cuadro cambia de naturaleza. La siguiente casilla por encima de los cuartos es el tercer premio, que reparte 500.000 euros por serie y 50.000 euros al décimo, y es la más baja de todo el sorteo que llega a superar el mínimo exento de 40.000 euros. Lo supera por 10.000, la retención del 20 % sobre ese exceso son 2.000 euros y lo que se ingresa son 48.000. Entre un cuarto premio y un tercero hay, además de la diferencia de cuantía, un cambio de régimen.

Conviene añadir que ese mínimo exento va con el premio y no con quien lo cobra: hay uno por décimo premiado, y si el título tiene cotitulares se prorratea entre ellos según su cuota, de modo que repartirlo no rebaja la retención. Lo que sí lleva su propio umbral es cada décimo premiado distinto. Con esto el recuento queda cerrado y deja unas cuantas cosas decididas:

  • Que un décimo puede sumar más de una casilla, y que por eso el recuento se hace hasta el final.
  • Que la casilla menor más frecuente no exige ninguna gestión especial, solo no olvidarla.
  • Que una devolución de veinte euros caduca en el mismo plazo que cualquier otro premio.
  • Que por debajo de 40.000 euros no hay ninguna resta que calcular ni que temer.
  • Que el recuento hay que rehacerlo título a título, también cuando se pagaron juntos al comprar Lotería de Navidad por internet en Lérida.

Todo lo anterior depende de un dato previo que no está en ninguna lista: saber qué números se compraron y dónde está la constancia de esa compra. Un punto autorizado deja anotados el número y la serie desde el primer día, y eso evita reconstruir nada de memoria en enero; Lotería Castillo es uno de los establecimientos que trabajan así, y sobre esa base tiene sentido mirar el listado de números todavía disponibles. Sea con el resguardo guardado en Lérida o tras comprar Lotería de Navidad por internet en Lérida, los premios menores son los que más veces obligan a hacer algo, y por eso merecen contarse uno a uno.